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Durante la extensa jornada del pasado domingo se pudo disfrutar desde bandas clásicas como Judas Priest, hasta bandas más contemporáneas, como Vended.

Y llegó el día. Luego de más de un año de espera, por fin llegó el momento en que miles de rockeros y metaleros se congregaron en un solo lugar con motivo de disfrutar de un día lleno de música: Knotfest hacía su debut en nuestro país y, ¡qué debut!

Primero, no podemos dejar pasar lo que ocurrió con las bandas nacionales en este Festival ya que, por motivos aún no claros, se decidió bajar en último momento los shows de Rama y Weichafe, quienes abrirían la jornada desde muy temprano en los escenarios Knot Stage y Circus Stage. Esto se suma a la baja anterior de Kuervos del Sur, la que, entendamos, se dio en un contexto completamente distinto y entendible.

Debido a lo anterior, es que todo comenzó en un horario completamente distinto al que se tenía: en vez de iniciar la ronda de presentaciones a las 12:30, se dio comienzo recién a las 13:30 junto a Vended. Liderada por Griffin Taylor (hijo de Corey, vocalista de Slipknot), entregaron lo mejor de su repertorio posicionándose como una de las bandas actuales con mayor potencial dentro del estilo del metal alternativo. Sonaron canciones como ‘Ded To Me’, ‘Burn My Misery’, ‘Bloodline’ y ‘Overall’, entre otras. Punto a tomar en cuenta: los problemas de acústica registrados desde diversas ubicaciones del estadio, donde dieron cuenta de que la banda no contó con el mejor sonido.

Tenemos Explosivos se destacó por ser la única banda chilena que sí logró presentarse. Ante un público que comenzaba a llegar de a poco, la agrupación de Post Hardcore demostró toda su fuerza en el Circus Stage, donde presentaron un acotado setlist que incluyó diez canciones, entre ellas: ‘Agamenon’, ‘Cueca Sola’, ‘San Borja’, ‘Mosaico De Pella’ Y ‘Uroboros’. Los horarios estaban funcionando con unos 15-30 minutos de adelanto aproximadamente, lo que ocasionó que la banda tuviese que terminar su show un poco antes de lo presupuestado y, aun así, el recibimiento del público fue bastante positivo a pesar de que el calor se estaba sintiendo bastante fuerte a esas horas.

La tarde avanzaba y las altas temperaturas no bajaban.  Pero había que seguir: Los brasileños de Sepultura y todo su Thrash/Groove Metal yacía en el Knot Stage a las 14:45 horas. Con canciones clásicas y más contemporáneas como ‘Refuse/Resist’, ‘Roots Bloody Roots’, ‘Ratamahatta’, ‘Kayros’, entre tantas otras, llamaron al Mosh Pit de forma constante. La voz de Derrick Green es una aplanadora y quedó demostrado una vez más en el escenario. Recordemos que es quien ha debido llevar la carga del legado de los hermanos Cavalera y, seamos honestos, lo ha hecho bastante bien a pesar de los comentarios puristas que se suelen recibir en este tipo de casos en los que se realiza un reemplazo. ‘Aquí estamos en la celebración del metal, en la celebración de la vida!’ dijo Andreas Kisser, guitarrista de la agrupación, entre los aplausos de los miles de metaleros que se encontraban bajo el sol en esos momentos de la tarde. Un detalle notado por muchos: no tocaron el clásico por excelencia de la banda (sí, ustedes saben a cuál nos referimos), pero eso es algo que retomaremos más adelante.

Llegó el momento del Metalcore en Knotfest y es así como a las 15:37 horas Trivium sale a escena. La banda liderada por Matt Heafy interpretó, entre otras canciones, “In The Court Of The Dragon’, ‘Down From The Sky’, ‘Strife’ y la clásica ‘In Waves’, la misma que le da nombre a su disco lanzado el 2011. El recibimiento fue increíble y la banda se retiró muy feliz del escenario tras un show de aproximadamente 50 minutos en donde se generaron algunos Mosh Pit en el lado del Circus Stage.

Seguimos con Bring Me The Horizon, quienes se hicieron mundialmente conocidos por ser una banda de Deathcore en pleno apogeo del estilo ‘Emo’ y, que debido a problemas vocales que sufrió su vocalista Oliver Sykes, tuvieron que mutar su sonido a un rock más alternativo hasta con tintes un tanto electrónicos. Una presentación que comenzó con la viral ‘Can You Feel My Heart’ y, que continuó deleitando con ‘Happy Song’, ‘Mantra’, ‘Parasite Eve’, ‘Obey’ y muchas otras canciones. Un show que destacó por los diversos moshpits que el mismo Oliver Sykes incitaba a realizar en medio de la cancha general del recinto. Punto a destacar, la preocupación del músico por su público, ya que en un momento decidió para el concierto porque justamente una persona estaba ad portas del desmayo y, una vez que este último le corroboró que se encontraba bien, BMTH procedió con lo que restaba de presentación. ‘Son absolutamente increíbles!’, expresó el vocalista antes de interpretar la última canción: ‘Throne’.

Mr. Bungle es una de esas bandas que no necesita presentación. Liderada por el carismático –y ya casi chileno- Mike Patton, entregaron un show que se basó principalmente en los últimos trabajos de la agrupación, dejando un poco de lado la mezcla de sonidos más experimentales para darle mayor cabida al Thrash Metal, re-grabando un demo del año 1986 que presentaron ante los miles de fanáticos que se encontraban en el Monumental. Este show estuvo lleno de desplante, simpatía y dos grandes sorpresas: un cover de ‘Gracias A La Vida’, de la gran Violeta Parra y –aquí es cuando retomamos lo que dejamos pendiente hace un rato –  Mike invitó a Derrick Green, vocalista de Sepultura, al escenario para interpretar en conjunto ‘Territory’, la canción que había faltado en la presentación de la banda proveniente de Brasil.

Eran ya las 18:55 horas y, aún con altas temperaturas, llegó uno de los momentos más esperados de la jornada: Pantera se presentaba en nuestro país con nueva formación en homenaje a los jamás olvidados hermanos Abbot: Dimebag Darrell y Vinnie Paul. Los mejores para llevar a cabo este homenaje fueron Charlie Benante en la batería y Zakk Wylde en la guitarra, quienes fueron grandes amigos de los fallecidos músicos y, que junto a Phil Anselmo y Rex Brown –miembros originales de la banda-, han llevado a cabo las primeras presentaciones en México y Colombia. Lamentablemente en el caso de Chile, Brown no pudo presentarse –se especula que por problemas de salud- y, en su reemplazo, estuvo el bajista Derek Engemann, también integrante de la banda de Anselmo llamada Philip H. Anselmo & The Illegals.

Fuera de lo anterior, lo vivido en el Monumental fue increíble. Clásico tras clásico y con numerosas alusiones a los hermanos Abbot que incluyeron las imágenes que vestían la batería de Charlie Benante, su ropa, la de Zakk Wylde y un emotivo video con imágenes del guitarrista y baterista original de Pantera que incluía de fondo a ‘Cemetery Gates’ y ‘Planet Caravan’ (original de Black Sabbath), esta última interpretada en el escenario por la banda mientras continuaba corriendo el video en las pantallas. Sin duda un momento lleno de emoción para todos los fans. Entre las canciones que pudimos disfrutar por parte de los estadounidenses se encontraron clásicos como ‘5 Minutes Alone’, ‘Walk’, ‘This love’ y, un cierre perfecto entregado por ‘Cowboys From Hell’. Sin duda un setlist que aquellos fanáticos de Pantera disfrutamos con aquella nostalgia que es propia de un momento como este. Y sí, faltaron canciones, pero aquella hora y un poco más de presentación se guardará en la memoria de todo fanático de la banda que posiblemente asistirá también a su sideshow el día 12 de Diciembre.

Ya estamos llegando a los últimos conciertos de la jornada y es Judas Priest la penúltima banda en presentarse en esta tremenda versión del Knotfest. Su última visita fue en 2018 junto a Alice in Chains y sí, siempre es un gusto tener de vuelta a Rob Halford, nuestro ‘Metal God’ ¡Y más aún si es para celebrar sus 50 años de Heavy Metal junto a la banda! Pudimos disfrutar de un setlist lleno tanto de clásicos, como también de canciones más actuales, pero sin duda, el heavy metal no faltó y si hay algo que encanta de cada presentación de Judas Priest, es el desplante y la puesta en escena que entrega la banda. Desde ‘The Hellion/Electric Eye’, hasta ‘Living After Midnight’, fue descontrol de principio a fin ante los miles y miles que repletaron el Estadio Monumental. Ahora, no puedo no mencionar que en un principio Rob Halford parecía tener algunas dificultades para cantar. Si bien, sabemos que ya tiene sus años, esto es algo que sin duda generó cierta preocupación, hasta que llegó el turno de ‘Screaming For Vengeance’ y sí, su voz continúa intacta.

El show incluyó grandes canciones como ‘You’ve Got Another Thing Coming’, ‘Devil’s Child’, ‘Turbo Lover’, el clásico ‘Painkiller’ –donde los asistentes encendieron una bengala- y un encore que constó de un Halford re-ingresando al escenario en su moto (como suele hacerlo en cada presentación) para dar pie a ‘Hell Bent For Leather’ entre los aplausos de quienes observaban maravillados. El broche de oro fue entregado por ‘Breaking The Law’ y, tal como dijimos más arriba, ‘Living After Midnight’.

Ya eran las 22:00 horas y aún faltaba el show final: los protagonistas de este festival que vivía su primera versión en nuestro país: hablamos de Slipknot, que se apoderó del escenario con una tremenda puesta en escena que no quedó indiferente ante nadie. La primera vez de muchos viendo a la banda y otros que ya habían tenido anteriormente la oportunidad, pudieron vivir un espectáculo que constó de pirotecnia y gran interacción con los fans. Un espectáculo que presentó canciones tanto de su álbum más reciente The End, So Far (2022), como también de clásicos discos como el Homónimo (1999), Iowa (2001), All Hope Is Gone (2008) y Day Of The Gusano’ (2017). Así logramos disfrutar de una serie de clásicos de ayer y hoy que trajeron de vuelta a nuestra memoria los mejores momentos de fines de los 90’s e inicios de la década del 2000.

Si hay algo que sorprendió de Slipknot, además de la gran puesta en escena general, fue la simpatía de Corey Taylor quien, muy carismático, se comunicaba con el público en un buen español que los fans agradecieron. La percusión en esta banda es muy importante y así lo hacían saber Mike ‘Tortilla man’ Pfaff, Shawn ‘Clown’ Crahan y Jay Weinberg, que marcaban el compás de cada canción que fue disfrutada con Mosh Pit en diversos puntos de la cancha del Monumental.

‘Cómo están mis amigos? Perdón, mi familia’, decía Corey cada vez que se daba la oportunidad, generando así una gran complicidad y aplausos en todo el recinto. Llegó el momento de escuchar ‘The Heretic Anthem’ y Corey invitó a corear al unísono ‘If You’re 555, Then I’m 666’. Sin duda no hubo tiempo para aburrirse, menos después del calor soportado durante todo el día. Así llegamos a ‘Duality’, clásico por excelencia que fue Mosheado, cantado y disfrutado por las miles de almas que repletaron el Monumental.

La primera parte del espectáculo finalizó con ‘Custer’ y ‘Spit It Out’, en esta última Corey hizo una pausa y pidió que el público encendiera las luces de sus smartphones, para luego agacharse y saltar eufóricamente al ritmo la misma. Este fue uno de los puntos más altos de una presentación sin puntos bajos. Ahí Slipknot se retira del escenario entre abucheos y un público llamándolos al ritmo del ‘Olé, olé, olé Slipknot, Slipknot’. A los minutos vuelven al escenario dándose paso así al encore entre la euforia de la fanaticada con ‘People = Shit’ y ‘Surfacing’, dos de las regalonas de todo fan de la agrupación estadounidense.

Así se llegó al final de esta intensa jornada llena de música y altos grados de temperatura, donde la organización no estuvo exenta de errores que se deben mencionar, entre ellos: los puntos de agua que se agotaron mucho antes del término de la jornada, la demora en el proceso de hacer ingresar a las personas durante la tarde y, no menor, el tema de los horarios y organización con las bandas (sobre todo nacionales). De verdad esperamos que se tomen en consideración estos puntos para trabajar en que esto no ocurra en una próxima versión y así podamos disfrutar de muchos años más de Knotfest, un festival que reunió a un sinfín de amantes del Rock y Metal en un solo lugar.

Ya veremos con qué nos sorprenderán en una próxima ocasión. ¡A cruzar los dedos!

Texto: Barbara Sherman