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10 de Septiembre 2022, dia nublado y un poco frio quizás en la hermosa ciudad de Viña del mar. Desde temprano muchos fanáticos comenzaron a hacer la fila en las afueras del recinto más importante de la quinta región: La Quinta Vergara. Algunos cambios en los horarios por temas logísticos hicieron que la ansiedad creciera enormemente entre los asistentes, sobre todo los que viajaban de otras ciudades del país.

A las 18:15, 15 minutos antes de lo programado, subió al escenario la banda nacional Pacifico, agrupación que sería la encargada de abrir los fuegos de esta extensa jornada musical.

Con un sonido sólido y mostrando parte del material que cultivan en su estilo Rock/Pop lograron captar la atención del público que a esa hora se encontraba en el recinto viñamarino, a medida que avanzó la hora más y más fanáticos iban llegando a la Quinta buscando sus ubicaciones con premura para no perderse ni un minuto del show.

Fueron casi 35 minutos de música que los asistentes supieron valorar y más aún con una gran sorpresa para finalizar  la presentación: ‘Limelight’ de Rush, astuta elección de la agrupación chilena para culminar su espectáculo demostrando así su cercanía también con el progresivo. Entre aplausos y la foto de rigor la banda dejó el escenario de la Quinta Vergara que poco a poco se iba repletando en su totalidad.

Una noche cargada de emotividad y virtuosismo .

La octava visita de los estadounidenses trajo consigo un show sin precedentes: la banda se presentó por primera vez en un recinto fuera de Santiago, y qué mejor locación que la Red Eyes ConcertsRed Eyes, ubicada en la hermosa ciudad de Viña del Mar. Dicho recinto, por lo demás, tiene su propia historia, ya que allí se ha realizado el Festival Internacional de la Canción más importante de Latinoamérica.

Posterior a las 19 hrs., y con el escenario casi listo para el show, en la pantalla principal se proyectó una imagen animada de la portada del último disco: ‘A View from the Top of the World’. Se trató de un hermoso detalle en el que se  pudo apreciar el paisaje del Kjeragbolten, la piedra que se encuentra suspendida entre dos montañas en los bellos fiordos de Noruega.

Junto con la proyección, se comenzó a reproducir música envasada del tema Pink Soldiers. Ambos fueron elementos significativos para los espectadores que esperaban la llegada de la banda al escenario.

Juan Kattan – Ruta Rock

A medida que avanzaban los minutos, el público se ponía más impaciente, y en varias oportunidades se le pudo oír a la concurrencia el clásico ‘Dream, Dream, Dream …’

Finalmente, a las 19:27 se apagaron las luces del recinto dando paso a la introducción de la banda, lo cual desató automáticamente la euforia del público al ver a los músicos tomar posición en el escenario.

‘The Alien’ fue la canción elegida para abrir este magnífico show, una elección más que apropiada para el contexto de la gira de su último disco, A Visión from the Top of the World. Se trata de una canción en dónde salen a relucir las dotes instrumentales de cada uno de los integrantes de la banda, con un sonido potente para un buen inicio cargado de energía.

Al finalizar el tema, se apagaron las luces brevemente para dar paso a un clásico:  6:00 del disco Awake. Sin duda fue un momento de gran emoción para los fans más acérrimos de la época dorada que contaba con la participación de Mike Portnoy. Labrie, aunque con algunas limitaciones en su voz, logró un buen desempeño vocal, mucho mejor, quizás, que en los shows de Argentina o Brasil.

El vocalista se dió unos segundos para agradecer el apoyo del público durante todos estos años y aprovechó la instancia para presentar la siguiente canción del último disco: ‘Awaken the Master’, un tema cargado de potencia en el que Petrucci y su Music Man de 8 cuerdas juegan un papel primordial en donde perfila una rítmica oscura que a ratos es matizada por melódicos pasajes que, sin dudar, hicieron vibrar a los más fanáticos del guitarrista.

Una tenue luz violeta dio paso a un breve interludio, en ese instante, Jordan Rudess nos deleitó con una hermosa melodía que sería la introducción de ‘Endless Sacrifice’, canción rescatada del disco Train of Thought. Definitivamente, fue uno de los momentos más emotivos del show, que también estuvo matizado por la prolija ejecución de las secciones instrumentales del mismo.

Un muy breve espacio de aplausos y gritos de apoyo hacia la banda fue quebrado por la introducción de ‘Bridges in the Sky’. En ese momento, fue posible ver a un Labrie muy enérgico durante todo el tema, y, a pesar de que desafortunadamente tuvo que octavar algunas líneas vocales, aún así logró mantener la esencia de la melodía de este hermoso tema.

Juan Kattan – Ruta Rock

Una fórmula que funcionó bastante bien fue la de intercalar temas del disco nuevo con algunos ‘Clásicos’. Es así como ‘Invisible Monster’ nuevamente sacó a relucir la maestría musical de los integrantes. Cabe destacar que, pese a que no generó un entusiasmo masivo entre el público, sirvió de puente para dos grandes temas: ‘About to Crash’ del disco Six Degrees of Inner Turbulence y la hermosa ‘The Ministry of Lost Souls’. Esta última canción, llena de emotividad, logró llevar a muchos de los presentes hasta las lágrimas (me incluyo). Pero no fue solo el comienzo del tema en el que la banda logró conectar emotivamente con el público, ya que en varios momentos se pudo escuchar a la gente cantando versos de la canción como ‘living in a world without love ..’, la cual fue una instancia cargada de magia que culminó en un magnífico solo de Petrucci. Después de este punto alto, los músicos abandonaron el escenario que se iluminó con una luz muy tenue, y, luego de unos minutos, se proyectó nuevamente un breve video que dio paso a un tema de larga duración que lleva el nombre del disco A view from the Top of the World: fueron 20 minutos de maestría, prolijidad y gran desplante escénico de los músicos, un momento para poder apreciar la habilidad de cada uno de ellos y dar fin a la presentación previa al encore.

Aplausos y gritos por montón fueron el telón de fondo mientras que los músicos se preparaban para volver a escenario, Manginni, esta vez, llevó puesta la camiseta de la selección chilena y tomó posición mientras que Petrucci interpretó los primeros arpegios de la gran canción ‘The Count of Tuscany’. Un broche de oro de casi 20 minutos, canción que es una mixtura de muchos estilos, en donde se completa un viaje por diversas atmósferas con un bello cierre musical.

Las dos horas de show aprox. no fueron suficiente para el público chileno que tras el final seguía pidiendo ‘otra , otra…’ lamentablemente la petición no fue acogida y entre aplausos y agradecimientos por parte de la banda se dio por finalizado el espectáculo.

Evaluación más que positiva para un show que fue diferente a sus anteriores visitas, tanto por la locación elegida, esta vez en región sin fecha alguna en la capital; como también por la elección de los temas que conformaron el setlist, un show pensado en un público más amplio, quizás nuevos fanáticos, generaciones jóvenes que también gustan del estilo, aunque para los más longevos y acérrimos fanáticos sin duda faltaron muchos temas de aquella época dorada…

Texto: Oscar Flores

Fotografías: Kattan.ph (Ruta Rock)

Produce: Red Eyes Concert